lunes, 9 de noviembre de 2015




Soltera por elección. 
Tengo 54 años y soy soltera. No se me fue el tren a ningún lado. Nadie me dejó, no soy amargada, no estoy incompleta, no estoy loca y mucho menos soy solterona. Sólo soy soltera. Soltera por elección , esas que nos salimos del modelo de mujer que nos ha vendido la sociedad.
Y es que a los treinta se te perdonaba que fueras soltera y la gente casi te aplaudía por ello, pero a los 54 parece que es un pecado. La libertad femenina tiene fecha de caducidad para la sociedad.
Así que en vez de sentirme mal porque no encajo con lo que todos quieren que sea, lo tomé como un incentivo para crecer .
Sé que la mujer que soy hoy tiene que ver con que he sabido elegir bien a mis parejas, aprendí de cada una en su tiempo y también a dejarlas ir cuando es debido. Elegí ser soltera en vez de estar con quien no te quiere sólo por tener pareja.
Una soltera por elección nunca estará sola, se tiene a sí misma, disfruta de su propia compañía, sabe que la persona  que siempre estará con ella y nunca va a dejarla es ella misma.
 Las solteras por elección  sabemos que ser guapa tiene más que ver con cómo te sientes que con lo que ves en el espejo. Por supuesto que ahora llevamos mejor la alimentación  que antes y hacemos más ejercicio, pero aceptamos nuestro  cuerpo tal como es.
 Y es que lo más importante es que aunque ya no tenemos el cuerpo perfecto que teníamos a los veinte, sabemos usarlo mucho mejor con los años porque nos queremos más, nos sentimos más mujeres, más sensuales, más sexuales y eso se nota.
Nosotras no competimos con nadie, no vamos vendiendo carne por piezas. El que quiera comer carne tiene que comprar la vaca entera (incluida grasa y pellejo)
Una soltera por elección  ha formado un hogar para ella misma con todo el amor del mundo, decorándolo con todo lo que siempre quiso tener, con todo lo que la hace sentir cómoda. Se cocina, se acomoda etc. Tiene el mejor hotel de lujo para ella sola sin pedir opiniones.
 Una soltera por elección  sabe que las miradas  cuando llega a una fiesta son por lo buena que se ve y no porque la juzgan por llegar sola. Sabe divertirse donde sea sin tener que llevar al lado a ningún idiota que la exhiba como un trofeo.
 Una soltera por elección le apasiona tanto lo que hace en su trabajo que hasta cobra por ello. No hay nada más satisfactorio que ser exitosa. Es mentira eso de que a los hombres les da miedo una mujer exitosa. Al contrario, nos aman, nos admiran.
 Una soltera por elección  se conoce a sí misma tan bien que no carga fantasmas, prejuicios, miedos o traumas en su espalda, es una mujer fuerte que sabe enfrentarlos.
 Una soltera por elección  sabe que la mejor aventura de la vida es la que vive sola en medio de la paz. Y no sólo viaja por el mundo, viaja en su mente, no puede estar ni un minuto de su vida sin viajar  hacia algo que  le hace feliz.
 Una soltera por elección  sabe decidir cuándo y con quién vivir cada experiencia sexual.  Sabe ser amiga y amante, sabe tomar decisiones sobre su cuerpo y sobre todo sobre su corazón.
Una soltera por elección  no busca una pareja, lo que quiere es encontrar un soltero  que sea muy feliz. Dicen que no hay parejas felices, sino personas felices que hacen pareja.
Una soltera por elección  es una mujer completa. Le gusta su vida, salir al mundo sin avergonzarse, sabe que no ser la mujer que todos esperan la convierte en una mujer original.
Nosotras buscamos alguien que nos haga un espacio en su corazón porque en la cama nos lo hace cualquiera.
 Respetamos y nos hacemos respetar porque en tiempo de guerra cualquier agujero se convierte en trinchera.
Enamórate de ti misma y déjate querer , si vas a hacer algo que te gusta, hazlo bien.

Que nos quiten lo bailado, lo vivido y lo bebido !!

sábado, 26 de julio de 2014

Te esperare en el silencio






He vuelto a retroceder sobre el camino andado.

Pisando mis huellas con paso cansado.

Te esperare en el silencio.

Aun sabiendo que no seguirás mis pasos.

Tu silencio me deja sin respuestas.

Mi corazón late más lento y agotado.

Te necesito en mis tristes y oscuros sueños.

 Soñare hasta que tu luz se apague.

Y esconderé mi secreto en la oscuridad de las sombras.

viernes, 19 de julio de 2013

Las rendijas del alma







Lágrimas negras resbalan por mi cara.

Mi alma enmudece.

El silencio me conecta con tu alma.

Donde encuentro yo el sosiego.
Donde encuentro yo la calma.

Cuando calla el pensamiento.
Y me quedo sin aliento.

Ordenando sentimientos.
Para echarlos luego al viento.

Ocultando la tristeza.

Donde quedan descubiertas.
Las rendijas de mi alma.

Por donde se cuela el miedo.
Por donde la luz se escapa.

La esperanza se vuelve muda.
Cuando el alma se vuelve oscura.

El sabor de la esperanza










Lejos queda el sabor de la esperanza.

Llega la noche.

No te tengo y eso duele.

Miro mis manos y solo encuentro palabras.

A lo lejos veo flotar la esperanza.

Con cada paso los recuerdos avanzan.

Me sumergen de nuevo en la calma.

Me desprendo de lo que de ti quedaba.

Despierto entre cenizas. 

Eres hoguera que nunca se apaga.

martes, 25 de junio de 2013

La eterna espera



Y la espera se hace eterna.

Y el momento nunca llega.

Y tu rostro se confunde.

Y mi alma desespera.

Los recuerdos me atormentan.

Y tu risa no me llega.

Y tu aire no respiro.

Y tus brazos no me aprietan.

Tu silencio me entristece.

Y mi alma vive en pena.

viernes, 14 de diciembre de 2012

La nana que te arrulle




Quiero ser la estrella de tu cielo. 

La risa de tus labios.
La orilla de tu río.
La rama de tus brazos.

Las alas que te abriguen.
La luz que te ilumine.
La huella de tus pasos.

El brillo de tus ojos.
La luz de tu mirada.

La arena de tu playa.
El aire que respiras.

El eco de tu voz.

La nana que te arrulle,
en tus noches de dolor.

domingo, 14 de octubre de 2012

Mariposas negras





Voy a echar tus recuerdos a volar.

Recuerdos escritos en el libro de mi memoria.

Recuerdos que revolotean en mi mente.

Como grandes mariposas.

Mariposas de grandes alas negras.

Negras alas, que me impiden ver el horizonte.

Alas negras, como el más negro presagio.

Negras, como un negro futuro incierto.

Abriré de nuevo las ventanas de mi alma.

Dejare entrar de nuevo la luz.

Nuevas mariposas llegaran.

Volverán a anidar de nuevo.

Y teñirán mi vida de alegres colores.